Cuando no se puede

A cuenta del trabajo, he vuelto a ver las imágenes del Cholo Simeone tras la derrota de su equipo en la final de la Champions el año pasado. El Atlético estuvo por delante prácticamente todo el partido, pero en el minuto 93 el Real Madrid empató, y en la prórroga le ganó. He vuelto a contemplar la cara de jugadores y aficionados tras aquel intenso desgaste físico y el mucho sufrimiento en la grada. Rostros y gestos de una derrota amarga como pocas. Después de tanto intento y tanto esfuerzo, tanta frustración, tanta rabia y tanta pena. Dicen los futboleros que para el Atlético llegar a esa final fue una especie de milagro, y lo tuvieron casi por completo ahí mismo. Y no pudo ser. seguir leyendo