A qué esperar

Detecto un empecinamiento por el logro. Por conseguir el objetivo trazado, la meta marcada. Hay como una proliferación de gente empeñada en ayudarnos a conseguir, sí o sí, lo que nos propongamos. El “tú puedes” ese, insistente, que pone más el acento en obtener lo que sea que en aceptar con deportividad que no siempre se puede. Ese mensaje obstinado en hacer depender de las propias fuerzas o de las ganas propias la consecución del resultado esperado. Como si pudiéramos echarnos sobre nuestra espalda semejante anhelo, sin considerar otros factores, otros elementos. Inconvenientes y tropiezos que forman parte del juego y que no manejamos, mucho menos controlamos. Pero que determinan la partida. seguir leyendo