Una felicidad más palpable

Tim Guénard es un apicultor francés al que su madre abandonó atado a un poste de electricidad cuando tenía tres años. Cuando había cumplido los cinco, su padre le dio una paliza que le envío directamente al hospital una larga temporada. Después de aquel horror, anduvo viviendo como pudo en un orfanato, en la calle, hasta en un hospital psiquiátrico al que llegó por una confusión administrativa, y en un reformatorio donde aprendió a pelear. Así se plantó Tim en la adolescencia con más rencor acumulado del que podamos imaginar. seguir leyendo